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Llegue a la ecuela Sol Naciente por el colectivo con franja morada
La escuela comenzó a concebirse hace cincuenta años y a construirse hace veinte años y por etapas. La idea se remonta a la estadía de Konrad en la
India como aprendiz en la escuela de reforma pedagógica de Mahatma Gandhi quien tenía casi la misma idea pedagógica que Paulo Freire, pero Freire y Gandhi ni se conocieron ni se influenciaron. A partir de 1955
Konrad estudió la parte práctica para el diploma posterior de “Basic Education Teacher” durante un año y medio, aprendiendo trabajos sanitarios y a manejar el estiércol vacuno y humano, a recoger algodón en el
campo, a hilar con la rueca y a tejer en el telar, todo ello “correlacionado” con ejercicios de recitación, matemáticas, historia, geografía y economía como asistente del guardián de un internado para niños víctimas
de la “partition” entre India y Paquistán.
En los años 70 Manuela era asistenta de la misión - recién inaugurada en el Perú - de los luteranos conservadores del sínodo ELS del “cinturón
bíblico” (Wisconsin etc.) de los EE.UU., sentando las bases para una confianza recíproca con los peruanos del pueblo. Influyeron en nuestro empeño pro-Escuela la pulcritud y disciplina anti-estado de los Testigos de
Jehová, el genio Waldorf (arte y artesanía), el corazón grande de los Adventistas, la generosidad de los humanistas del Teatro Los Grillos, la omnipresencia de la Iglesia estatal del Perú. Incluso un día dos
inspectores del Sendero Tenebroso se metieron en un aula y decidieron dejarnos trabajar en paz, después de haber dinamitado un almacén de Caritas... tuvimos suerte.
Un día en en 1984 el Club de los Caminantes se perdió entre unas dunas cercanas al mar donde vivían familias en toldos de esteras porque allí no
pagan alquiler, alejadas de los transportes públicos, sin agua, sin luz, sin ferretería, sin casas de adobe, sin farmacia, sin puesto de policía, sin capilla, sin cementerio y...sin escuela para sus numerosos hijos.
Mauela ofreció una escuela dominical con textos bíblicos y regresó fielmente cada domingo. Poco a poco se fue haciendo nuestra Escuela.
Mientras tanto, Konrad en Alemania recibió dinero de los vegetarianos, de las iglesias (PAN para el Mundo), de personas naturales, y ganó un gran
aliado financiero en la asociación Ayúdame Hilfe für Perú e.V. que con desinterés ayuda a proyectos de bien social en el país que le dio sus hijos adoptivos. Se edificaron las dos aulas (otras fueron después
demolidas por el gobierno) en “Sobrinos de Grau, Angamos” que hoy se llaman Yanapáy. Los altibajos del trabajo social nos enseñaron que nuestro tipo de enseñanza
“espontánea” ya es fuera del lugar en lo que ahora, después de ser meras dunas deshabitadas se había convertido en el suburbio limeño de Ventanilla. Por esto en 2003 entregamos las dos aulas a la Sra. Ludmila, una “feminista”, panadera, nutricionista y profesora experimentada.
Una vez más tomamos las esteras y las estacas y las plantamos en arena virgen: fundamos la escuela “Sol Naciente” en la invasión de Pachacútec
donde entonces terminó la civilización y donde entonces no había escuela alguna para los 50 000 invasores. Felizmente durante un año entero pudimos financiar una comida escolar diaria para los niños que son
claramente desnutridos debido a la ignorancia de sus padres que les ofrecen inca cola, arroz y pan blanco y pollo, pero ninguna de las vitaminas contenidas en las legumbres y la fruta. Viviendo en la Costa, no
tienen la costumbre de comer pescado. -¿Quién llevará adelante esta obra? Por primera vez tenemos una profesional como directora en la srta. Iris Quispe. ¡Visítenos! Al menos visítenos en la página de internet.
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